Contacta con nosotros

Nacionales

Armas ocultas: el negocio que floreció entre prohibiciones

Publicado

en

Santo Domingo. – En la República Dominicana, el tema de las armas se ha convertido en algo habitual. Feminicidios, asaltos, ajustes de cuentas y decomisos frecuentes componen el panorama informativo nacional. En la mayoría de estos casos, un elemento común se manifiesta: armas de fuego.

A pesar de que desde 2006 se prohíbe la importación de armas para uso civil con el decreto 309-06, el número de armas en circulación ha continuado en aumento. Actualmente, el país cuenta oficialmente con más de 244,900 armas legales, según datos del Ministerio de Interior y Policía. Sin embargo, expertos estiman que más de 250,000 armas ilegales también están en circulación sin control.

“No todas las armas decomisadas son ilegales”, señala Manuel Sisa, experto en armas. “Muchas han sido robadas a civiles, militares, instituciones o empresas de seguridad. Puede que de 30 decomisadas, solo diez sean completamente ilegales”.

Importación prohibida, circulación activa

A pesar de la restricción, el mercado de armas nunca se detuvo. Según el experto, durante los 17 años de prohibición, las armerías sobrevivieron gracias a la gestión de traspasos entre usuarios legales. Este sistema permitió que las armas siguieran cambiando de propietario, mientras se consolidaba un mercado gris, sustentado en vacíos legales.

En 2023, el decreto 30-23 autorizó temporalmente la importación de armas solo para empresas de seguridad. Ese permiso se amplió en mayo de 2025 con el decreto 175-25, que incluyó también la importación limitada de municiones.

Traspasos y negocio compartido

Aunque comúnmente se cree que el negocio está en manos de militares, Sisa aclara que ahora está dividido en partes iguales entre civiles y militares activos o retirados. “Muchas armerías que antes eran de militares hoy pertenecen a sus familiares, ya pensionados o fallecidos”, sostiene.

Con traspasos, permisos especiales y tráfico ilegal, el negocio de las armas sigue en expansión. Las pistolas dominan el mercado, con más de 149 mil registradas. Les siguen las escopetas (66 mil) y los revólveres (23 mil). También hay armas más potentes registradas: 15 fusiles y 10 ametralladoras.

Un mercado millonario… y oscuro

El negocio legal de armas mueve millones de pesos. Una pistola Glock puede costar hasta RD$1,000,000, mientras que un revólver supera los RD$250,000 y una escopeta, los RD$300,000. Si se multiplica ese costo por las armas registradas, el volumen del negocio legal resulta evidente. Y no se incluyen los ingresos por permisos, municiones y trámites administrativos.

Pero más allá de las cifras oficiales, la verdadera preocupación radica en el mercado ilegal. Las armas entran al país a través de contrabando, tráfico transfronterizo y redes irregulares. “Cada vez que ocurre un crimen, en el 95% de los casos se presenta un arma de fuego, y casi siempre, no está registrada”, advierte Sisa.

¿Quién mueve las armas? ¿Quién las controla?

El crecimiento del mercado armamentista en un país que no produce armas ni municiones, y donde la importación civil está técnicamente prohibida, revela un sistema con múltiples fisuras. La línea entre lo legal, lo irregular y lo ilegal se vuelve cada vez más difusa.

“El Estado ha creado una situación que ha forzado a muchos a abastecerse de armas por vías no oficiales. Y el mercado negro ha encontrado la manera de operar”, argumenta el especialista.

En este contexto, las preguntas clave quedan sin respuestas claras:
¿Quién mueve las armas? ¿Quién las controla? ¿Hasta cuándo seguirá el negocio creciendo entre prohibiciones?

creditos de las imagenes de este post: Deultimominuto.net

Clic para comentar

Dejar Un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Senado De La República Dominicana

Presidencia de la República

Publicidad Privada

Ministerio de la Vivienda y Edificaciones

Publicidad Privada

[rd_gas]