Internacionales
Exconsul haitiano afirma que los bandidos tomaron el poder durante el gobierno de Michel Martelly.
Edwin Paraison: 1.3 millones de haitianos desplazados por las bandas armadas viven en estadios y campos improvisados
Dice que hay escepticismo con tropas ONU, ya que MINUSTAH duró 30 años y gastó U$10,000 millones sin resultados
La reciente aprobación de un nuevo contingente militar por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas no ha resonado entre la población haitiana, especialmente entre aquellos que habitan en estadios y campos improvisados tras ser desplazados por bandas criminales, según el exconsul haitiano, Edwin Paraison.
Paraison, líder de la Fundación Zile, indicó que actualmente en Haití hay 1.3 millones de personas que han tenido que abandonar sus hogares debido a la violencia de grupos armados, quienes los han forzado a dejar sus comunidades.
Algunas de estas personas han optado por salir del país, ya sea legalmente mediante programas de reunificación familiar en países como Brasil o Chile, o de manera irregular hacia la República Dominicana, debido al cierre de consulados y restricciones migratorias impuestas por ese país.
Entrevistado por Héctor Herrera Cabral en el programa D´AGENDA, que se emite cada domingo, el exministro de la diáspora haitiana afirmó que para muchos, dejar sus hogares y buscar refugio en estadios, o incluso salir del país, se ha convertido en una cuestión de supervivencia.
Señaló que gran parte de la población haitiana ha perdido la confianza en su país, deseando encontrar mejores condiciones de vida, no solo por factores socioeconómicos, sino también por el acoso de las bandas.
Paraison insistió: “La noticia de un nuevo contingente de tropas bajo la bandera de la ONU no ha impactado a los campamentos; tenemos un millón 300 mil personas que han tenido que dejar sus hogares, debido a la violencia de grupos armados”.
El exsacerdote enfatizó que la principal prioridad para Haití es desmantelar las estructuras criminales que controlan más del 90% de la capital, ya que no puede haber negociaciones con ellos. Estos grupos han sido designados como terroristas, primero por la República Dominicana y luego por el gobierno de los Estados Unidos.
Reconoció que la administración de Donald Trump ha adoptado un enfoque más enérgico contra las estructuras criminales en Haití.
“Desde su llegada al poder, Trump envió un mensaje directo hacia los grupos armados; primero, nombró a esas bandas como terroristas y, segundo, presionó a la OEA para que formulen propuestas viables para abordar la crisis haitiana”, destacó Edwin Paraison.
Agregó que existe una comunicación constante entre la administración Trump y el gobierno del presidente Luis Abinader sobre Haití, y mencionó la propuesta que presentaron, junto a Panamá, al Consejo de Seguridad de la ONU para establecer un nuevo contingente militar para enfrentar a las estructuras criminales haitianas.
Dice que hay escepticismo con tropas ONU, ya que MINUSTAH duró 30 años y gastó U$10,000 millones sin resultados
El escepticismo predomina en la población haitiana tras el anuncio de un nuevo contingente militar bajo la supervisión de la ONU, a raíz del fracaso experimentado por la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (Minustah), según Edwin Paraison, activista por buenas relaciones dominico-haitianas.
“Muchos haitianos somos escépticos sobre la presencia de tropas internacionales, basándonos en experiencias pasadas. Después de 30 años y una inversión cercana a U$10,000 millones en la Minustah, tenemos la situación actual en Haití, lo que refleja un nivel de fracaso vergonzoso para todos”, expresó Paraison en D´Agenda.
Admitió que la principal responsabilidad recae sobre el liderazgo haitiano, que son los intermediarios frente a la comunidad internacional.
Advirtió que hasta que la población haitiana no vea cambios tangibles, especialmente en el desmantelamiento de las bandas, no albergará optimismo hacia otro contingente militar.
“No será este año; el despliegue de tropas podría demorar entre cuatro a cinco meses debido a la burocracia; además, el tema financiero es crucial, ya que los kenianos buscaban fondos para 2,000 miembros de su contingente y no lo lograron”, recordó.
Agregó que no se ha aclarado qué sucederá con las tropas kenianas y si se aprovechará su experiencia en el terreno, dado que su presencia podría beneficiar al nuevo contingente previsto.
Exconsul haitiano asegura que los bandidos llegaron al poder en el gobierno de Michel Martelly
Edwin Paraison sostiene que el auge de las bandas criminales en Haití fue facilitado por el partido Tét Kale y la llegada de su líder, el expresidente Michel Martelly al poder.
“No ha habido un evento tan grave en nuestra sociedad como la llegada al poder del régimen Tét Kale en 2011. En las elecciones que siguieron al devastador terremoto de 2010, la administración estadounidense impuso un cambio en los resultados electorales para que Martelly avanzara a una segunda vuelta”, recordó Paraison en D´AGENDA.
Aseguró que Martelly representaba un “bandido legal” y, con su ascenso, se normalizó el crimen. “Nunca antes se había legitimado el bandidaje en Haití”, señaló.
“Si bien siempre hubo criminales trabajando para políticos, el auge de las bandas armadas ocurrió bajo ese régimen, con una federación de estructuras criminales que se formó antes del asesinato de Jovenel Moise, y luego sus influencias continúan visibles”, afirmó el presidente de la Fundación Zile.
Subrayó que los líderes de estas estructuras criminales están abiertamente visibles, utilizando redes sociales y concediendo entrevistas a medios internacionales, lo que genera un deseo de cambio radical en la gobernanza en Haití.
Criticó que algunos de estos jefes criminales sigan teniendo influencia en ciertos sectores del poder político actual.
Recordó que un exsenador del Sur de Haití afirmó que “el padrino de Jovenel Moise fue quien operó para su fracaso gubernamental y trágico final”, refiriéndose a Michel Martelly.
creditos de las imagenes de este post: Robertocavada.com




