Economía
Intentos de fraude bancario son pan de cada día.
Los correos falsos de entidades bancarias, que alertan sobre supuestos consumos no reconocidos y ofrecen una posible opción para eliminarlos, están inundando las bandejas de entrada de los usuarios del sistema financiero. Su intención es que las personas proporcionen sus datos y robarles dinero de forma electrónica.
Este método, conocido como phishing, es uno de los más empleados. Su objetivo es engañar a los usuarios con correos que se asemejan a los que envían los bancos, notificando sobre consumos o transacciones.
Es importante destacar que los correos auténticos de los bancos NUNCA (absolutamente nunca) incluyen enlaces o realizan llamadas que requieran la introducción de tu número de tarjeta, cuenta o contraseña para ningún procedimiento.
Cualquier enlace, mensaje de WhatsApp, llamada o mensaje de texto que te pida ingresar tu contraseña es una señal clara de que estás frente a un intento de fraude.
Un mensaje típico que se utiliza en correos fraudulentos es: “Hemos detectado en el sistema una transacción en proceso. Si no la reconoces, cancela en el siguiente enlace.”
Ante esta problemática, en agosto, la Superintendencia de Bancos lanzó una campaña para prevenir fraudes digitales, con el fin de ayudar a la población a identificar diferentes intentos de ciberataques y a verificar la autenticidad antes de proporcionar información personal.
Ejemplos de correos falsos:




Modalidades de robo de datos
La Superintendencia de Bancos y ProUsuario están trabajando para prevenir que la ciudadanía sea víctima de diversas modalidades de robo de datos, tales como:
• Phishing: envíos de correos que imitan la imagen de cualquier entidad y redirigen a páginas falsas.
• Smishing: la misma técnica de phishing, pero a través de mensajes de texto (SMS) o WhatsApp.
• Fraudes mediante QR y enlaces cortos (quishing) que conducen a sitios que roban credenciales o instalan programas de vigilancia y control de dispositivos.
• Vishing: combinación de “voice” y “phishing”, refiriéndose a fraudes a través de llamadas telefónicas. Los estafadores suelen hacerse pasar por representantes de empresas o figuras de confianza para obtener contraseñas, números de tarjetas de crédito o información personal, a veces utilizando inteligencia artificial para clonar voces.
• Perfiles falsos en redes sociales: realizan sorteos, ofrecen becas o asistencia, solicitando información personal a cambio.
• Inversiones o premios fraudulentos: prometen ganancias extraordinarias a cambio de transferencias iniciales.
creditos de las imagenes de este post: Deultimominuto.net




