Internacionales
Pekín manifiesta su respaldo a Cuba mientras mantiene una cautela estratégica ante la crisis en la isla.
China reafirma su apoyo a Cuba ante las sanciones estadounidenses y la crisis energética que enfrenta la isla, aunque persisten dudas sobre el nivel real de ese respaldo: ¿hasta qué punto está dispuesto Pekín a involucrarse en este nuevo escenario latinoamericano?
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Lin Jian, declaró esta semana en una rueda de prensa que su país “se opone firmemente a cualquier acción o acto inhumano que prive al pueblo cubano de su derecho a la supervivencia y el desarrollo” y subrayó que Pekín “apoya incondicionalmente a Cuba en la defensa de su soberanía y seguridad nacionales”.
El portavoz agregó que China “ofrecerá a Cuba el apoyo y la asistencia que estén a su alcance”, en un momento en que la isla enfrenta apagones generalizados que podrían dejar a más del 60 % del territorio sin suministro eléctrico en los picos de demanda, según previsiones oficiales.
Estas declaraciones se producen tras la oposición del ministro de Asuntos Exteriores, Wang Yi, a la “interferencia por parte de fuerzas extranjeras” durante una reunión en Pekín con su homólogo cubano, Bruno Rodríguez.
La visita de Rodríguez a Pekín fue parte de una gira diplomática del Gobierno cubano en busca de respaldo entre sus aliados tradicionales, incluidos Rusia y Vietnam, debido a la pérdida de su principal proveedor regional de petróleo y la presión estadounidense.
En términos materiales, Pekín ha anunciado este año el envío de 90.000 toneladas de arroz a la isla, la mayor donación de este producto realizada hasta la fecha para Cuba, así como una línea de “asistencia financiera emergente” aprobada por el presidente chino, Xi Jinping, valorada en 80 millones de dólares.
Un difícil equilibrio
Según Joe Mazur, analista de la consultora Trivium China, las manifestaciones de apoyo de China responden a un delicado equilibrio diplomático. “China está interesada en mantener y proteger sus relaciones con diversos países latinoamericanos, pero debe caminar sobre una línea muy fina en este caso”, comentó a EFE.
En su opinión, la ayuda anunciada hasta ahora es “relativamente modesta” porque Pekín “es reacio a posicionarse de manera que se le perciba como desafiando directamente la presión estadounidense sobre Cuba”.
Además, destacó que actualmente el Gobierno chino se centra en mantener la estabilidad de sus vínculos con Washington ante la visita programada del presidente estadounidense, Donald Trump, en abril, y busca evitar tensiones adicionales. Por ello, considera que “no es muy probable que China intervenga para rescatar a Cuba en el ámbito energético”.
Mazur añadió que América Latina “no está entre las principales prioridades geopolíticas” de Pekín y que los estrategas chinos son conscientes de que Washington considera la región como su esfera de influencia, por lo que es probable que China actúe con cautela en su política latinoamericana.
Irritación en Pekín
Sin embargo, además de no querer irritar innecesariamente a Washington, existe otro tipo de irritación: la del Gobierno chino hacia sus aliados cubanos por retrasar la aplicación de las reformas y la apertura económica prometidas durante la presidencia de Raúl Castro hace más de una década.
Esta demora, según fuentes diplomáticas latinoamericanas, resulta incomprensible para Pekín, que al no observar señales de un cambio de rumbo económico en Cuba se ha mostrado reacio a otorgar préstamos significativos o realizar inversiones amplias como las que sí ha llevado a cabo en otros países latinoamericanos.
De hecho, la inversión china en Cuba es baja en comparación con otros países de América Latina con los que la relación política de China no es tan cercana como la que tiene con Cuba, donde, a pesar de las graves carencias en infraestructura, no existe ningún gran proyecto chino relacionado con las Nuevas Rutas de la Seda, la mayor iniciativa global del gigante asiático en este ámbito.
En cualquier caso, el Gobierno chino ha instado públicamente a Washington a “poner fin de inmediato al bloqueo, las sanciones y cualquier forma de medida coercitiva contra Cuba”, ante la interrupción del suministro de crudo venezolano tras la captura del expresidente del país sudamericano, Nicolás Maduro.
creditos de las imagenes de este post: Robertocavada.com




