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Los puentes destruidos por Israel complican el regreso de los desplazados al sur de Líbano – RC Noticias
El puente de Qasmiye, bombardeado horas antes del inicio del alto el fuego con Israel a la medianoche del jueves, se sostiene por un estrecho hilo de tierra, accesible solo para algunas motos y peatones, lo que lo hace impracticable para los miles de desplazados del sur del Líbano.
Semanas antes del cese de hostilidades, los aviones israelíes bombardearon varios cruces sobre el río Litani, dejando a la región más meridional del país prácticamente aislada, bajo la justificación de cortar el acceso al grupo chií Hizbulá y ahora dificultando el regreso de las familias.
Numerosos vehículos con desplazados intentan acceder al puente de Qasmiye, retrocediendo al ver las excavadoras que trabajan en la reparación de la profunda zanja. Luego, se unen a la larga fila que se dirige hacia un puente secundario, ya reparado por el Ejército.
Atascos interminables
Sin más alternativas para regresar a su localidad natal de Tayr Debba, Zahra (nombre ficticio) está decidida a permanecer en el tráfico de personas que intentan cruzar el río hacia una región donde, en tiempos de paz, habitan unos 600.000 vecinos.
“¿Qué hago? Estaré como los demás, esperaremos el tiempo que sea necesario y cruzaremos (…) Quiero regresar a recoger ropa y cosas porque no tenemos nada, llevamos casi dos meses sin ropa ni apenas nada”, comenta a EFE, mientras pide ayuda para cambiar una rueda pinchada poco antes del puente alternativo.
“Estaremos parados una hora, dos o tres; incluso tal vez hasta que caiga el sol para recoger ropa y volver. Voy a intentar y ver la situación, hoy podemos pasar, pero tal vez en dos días ya no lo logremos”, agrega.
Al igual que muchos en su situación, Zahra no planea quedarse en Tayr Debba, ya que desconfía de que la tregua se mantenga más allá de los diez días anunciados por las partes. Solo después de este período inicial decidirá si regresa a casa o permanece desplazada.
Previniendo dificultades para cruzar el Litani, Fadi Abu Shaz optó por viajar en motocicleta en este segundo día de la tregua, acompañado solo por su hijo.
“Vine en moto para evitar el atasco y es mejor para los puentes; una moto se mueve más fácilmente”, señala a EFE el hombre.
Ese mismo sábado, la Autoridad del Río Litani anunció que trabajan en la instalación de un puente levadizo a la altura de Tayr Felsay para facilitar el regreso de los desplazados, algo que Fadi ya ha oído.
“Sé que están abriendo otro puente, pero yo quiero ir hoy. Ahora está tranquilo y tal vez vuelva a escalar, así que subo para quedarme tranquilo y ver cómo están las cosas allí”, comenta este ciudadano.
Suministros
Fadi planea llegar a Burj al Qalaway para verificar si su casa ha sufrido daños durante la campaña de bombardeos israelíes iniciada el 2 de marzo y para visitar a sus familiares, ya que sus cuñados han regresado al pueblo con la intención de quedarse.
Él, por su parte, regresará esa misma noche a Beirut, donde reside normalmente por trabajo. Antes solía pasar solo los fines de semana en el pueblo, a pesar de su relación incierta con el alto el fuego mediado por Washington y el final del conflicto.
“La verdad, este (Donald) Trump está loco, cambia de opinión y un loco que manda en el mundo… Ojalá que acabe”, dice.
Said Issa se dirige al puente secundario cerca de Qasmiye, intentando llegar a Siddiqin, la localidad al sur del Litani donde residía desde que tuvo que dejar la fronteriza Ramyah en la anterior guerra de 2024.
Mientras el primer ministro libanés, Nawaf Salam, promete apoyar el regreso de los desplazados restaurando los puentes y garantizando el suministro, Said se siente tranquilo respecto a los suministros que pueda haber disponibles en Siddiqin, a pesar de la destrucción a lo largo del Litani.
“Hay gente que ha bajado y gracias a Dios hay suministros. Hemos traído productos por si acaso no hay allá, los tendremos como respaldo y allí en la casa también hay cosas”, explica a EFE.
Además de algunos suministros y maletas, Said lleva en el coche dos jaulas con pájaros que les han acompañado en todos los lugares a los que se han desplazado durante los conflictos desde 2023.
Por ahora, tiene planes de quedarse en Siddiqin, pero espera regresar más tarde a su aldea natal.
“Nosotros vivíamos en Ramyah y cuando termine la guerra regresaré allí”, comenta el desplazado. “Si nos lo permiten”, añade su mujer desde el asiento del copiloto.
creditos de las imagenes de este post: Robertocavada.com




