Nacionales
Lula presenta su candidatura con compromisos.
São Paulo.- Entre recuerdos y breves menciones a sus adversarios, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, anunció este domingo su candidatura para las elecciones de octubre con promesas de «menos paz y amor» y más inversión en defensa, educación, tierras raras y lucha contra la violencia machista.
Mujeres, defensa y tierras raras“Estoy como nuevo”
«Tienen un Gobierno que ha cumplido más de lo prometido y que cumplirá mucho más. Solo depende de ustedes», dijo el líder progresista, buscando un cuarto mandato no consecutivo, durante un evento con autoridades, políticos y cientos de militantes en el centro de convenciones Expo Center Norte, en São Paulo.
Antes, la cúpula del Partido de los Trabajadores (PT) proclamó la fórmula encabezada por el actual gobernante, con el moderado Geraldo Alckmin como candidato a la Vicepresidencia.
La ceremonia inició a las 10:00 hora local (13:00 GMT) con unas entrevistas informales al borde del escenario, donde el presidente de la formación progresista, Edinho Silva, selló el anuncio.
«Quiero decir a toda la militancia de los partidos aquí presentes: homologamos, oficializamos ahora. Lula, presidente; (Geraldo) Alckmin, vice», celebró.
El proyecto oficialista se presentará en las urnas apoyado por una amplia coalición de siete partidos progresistas y de centroizquierda.
Esta muestra de cohesión contrasta con el panorama fragmentado de la oposición conservadora, cuyo candidato principal, el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro, está bajo ataque de los demás aspirantes de la derecha.
Con la mirada puesta en un próximo mandato, Lula pronunció un primer discurso oficial como candidato recordando sus inicios como dirigente sindical y los orígenes del PT, que fundó en 1980.
A pesar de la tempestad política y comercial con el presidente estadounidense, Donald Trump, cuya reciente ofensiva arancelaria ha dominado la agenda pública, el republicano no fue mencionado en el discurso de Lula, salvo por una broma aislada.
Del mismo modo, evitó referirse explícitamente a sus adversarios electorales y se limitó a resaltar que su candidatura es «la única» que no tendrá que «contar una mentira» ni «inventar algo que decirle al pueblo» en campaña.
No obstante, abogó por «ser más osados para transformar muchas cosas en este país», si es reelegido en octubre.
En ese sentido, anticipó un pulso político de prerrogativas con el Poder Legislativo, actualmente dominado por sectores conservadores.
Mujeres, defensa y tierras raras
Al tomar el micrófono, el antiguo dirigente sindical comenzó el evento con una autocrítica por la falta de oradoras mujeres.
Tras escuchar los discursos de Alckmin y del candidato a gobernador de São Paulo, su exministro de Hacienda, Fernando Haddad, Lula cedió la palabra a la primera dama, Rosângela ‘Janja’ Lula da Silva, impulsora del plan nacional contra el feminicidio, una de las grandes banderas de su gestión.
Desde el escenario, Janja dirigió un mensaje directo al electorado femenino, considerado un caladero de votos crucial para el oficialismo.
Entre sus propuestas, Lula adelantó que aumentará la inversión en defensa, ya que quiere estar “preparado” para “que nadie invada” el país “para llevarse al presidente”, en clara referencia a lo sucedido con Nicolás Maduro en Venezuela.
En este tema, también adelantó que, si gana en las urnas, “se tomará muy en serio el tema de las tierras raras y los minerales críticos”.
“Hay mucha gente metiendo la mano en nuestras tierras y eso se va a acabar», aseguró al reivindicar que Brasil debe usar su propia capacidad tecnológica para explotarlas y transformarlas, porque son «patrimonio exclusivo del pueblo brasileño».
Se estima que Brasil posee las segundas mayores reservas de tierras raras del mundo, la gran mayoría inexploradas, solo detrás de China, líder mundial en el refino.
“Estoy como nuevo”
A sus 80 años, Lula admitió su frustración por no poder luchar contra el paso del tiempo, pero sí confesó que pretende retrasar el “envejecimiento”. Por eso, reveló que se levanta todos los días a las cinco de la mañana para hacer ejercicio físico, respondiendo así a las críticas del bolsonarismo por su edad avanzada.
«Los años van pasando, la Tierra gira y el próximo año tendré 81», reflexionó el jefe de Estado.
Sin embargo, aseguró sentirse «infinitamente mejor que a los 57 años», cuando asumió la Presidencia por primera vez, en 2003, una vitalidad que atribuyó a su convicción política.
«Estoy mejor porque tomé una decisión y tengo una causa», afirmó entre los aplausos de la militancia.

creditos de las imagenes de este post: Deultimominuto.net




