Economía
20 años tras el fallecimiento de su esposa en Utah
Richard Gudenkauf acompañó a su hija al altar en septiembre de 1996 con el ceño fruncido.
La novia, Bernadette, brillaba en su vestido blanco y un collar de perlas que combinaba. Sus grandes ojos se asomaban detrás del velo. Su madre, Laura Gudenkauf, miraba a su hija radiante, feliz de que finalmente se casara con el hombre que había conocido años atrás durante una obra de teatro en la iglesia.
Bernadette y David Vander Meer posan el día de su boda, en 1996. Cortesía de Richard y Laura Gudenkauf.
Desde el principio, Richard tuvo un mal presentimiento sobre el novio, David Vander Meer. No le agradaba la idea de que David se uniera a su hija, una joven llena de vida, dedicada a su fe y activa en su comunidad.
Bernadette siempre fue una estrella para Richard. Sin embargo, fue una noche en un club nocturno lleno de gente cuando comprendió cuán brillante podía llegar a ser. En una esquina, había un escenario de karaoke donde un pequeño público escuchaba a cantantes aficionados sobre el bullicio del resto del lugar.
Bernadette subió a cantar y apenas había entonado unas pocas notas cuando el silencio invadió todo el club. Todos quedaron cautivados.
Fue entonces cuando Richard supo que realmente tenía un gran talento.
Bernadette hizo todo lo posible por dar a conocer su voz, actuando disfrazada de Betty Boop y grabando CD de demostración con versiones de canciones de artistas como Aretha Franklin, Christina Aguilera y Patti LaBelle. Tenía una voz poderosa.
Bernadette posa junto a su padre, Richard Gudenkauf. Cortesía de Richard y Laura Gudenkauf.
Ahora, Bernadette estaba entusiasmada por seguir persiguiendo sus sueños junto a David en el área de Las Vegas.
A pesar de las reservas de Richard, la boda fue hermosa.
Una casa llena de gente
Unos diez años después, Laura Gudenkauf se había separado de Richard y vivía con Bernadette y David, junto con Vanessa, la hermana de Bernadette, quien tenía necesidades especiales.
Laura notó que siempre había adolescentes en la casa, miembros del grupo juvenil que David dirigía. Bernadette también lo percibió, y había una joven —cuyas iniciales eran SH— que parecía estar estrechando especialmente su relación con David, llamando con frecuencia a la casa.
La deslumbrante sonrisa que Laura había visto en el rostro de su hija el día de la boda había cambiado. Bernadette se sentía sola y descontenta, casada con un hombre que no expresaba públicamente su amor por ella y que la trataba como si no fuera especial, según cartas que los investigadores encontrarían años después. David prestaba más atención a los adolescentes de su grupo juvenil, le contó Bernadette a Laura.
En una ocasión, Laura vio a Bernadette volver a casa tras un turno nocturno como mesera en un casino, donde durante los descansos tocaba el piano y cantaba para los clientes, y sus propinas iban directamente a David. Laura observó que Bernadette estaba molesta con su esposo y la vio cerrar de un portazo la puerta del dormitorio.
Cuando Bernadette le anunció a David que quería divorciarse, el pastor juvenil le pidió que pensara en las apariencias.
“¿Qué va a pensar la gente?”, le preguntó, según Laura contarían después a los investigadores.
La pareja permaneció junta. Al acercarse su décimo aniversario de matrimonio, planearon un viaje al Parque Nacional Zion, en el condado de Washington, Utah. Bernadette, experta en senderismo y amante de la aventura, estaba emocionada de poder pasar tiempo a solas con su esposo rodeados de naturaleza, según su madre.
Antes del viaje, Bernadette conversó con Laura sobre los seguros de vida que ella y David tenían. Recientemente habían aumentado la cobertura por fallecimiento de aproximadamente 150,000 a 600,000 dólares cada uno, dinero que, según David, ayudaría a mantener a Laura y a Vanessa si algo les ocurriera.
Mientras le explicaba esa decisión, Bernadette se sentó frente a una computadora para mostrarle un documento a su madre. Escribió una contraseña. No funcionó, así que intentó nuevamente. Tampoco funcionó.
Luego se giró hacia Laura y le dijo: “David cambió la contraseña”.
La caminata hacia Angel’s Landing
Con linternas frontales iluminando el camino en la oscuridad previa al amanecer, David y Bernadette comenzaron la caminata alrededor de las 4:20 a.m. del 22 de agosto de 2006 en el Parque Nacional Zion, según explicaría David poco después.
Ubicado en el suroeste de Utah, el parque es famoso por sus impresionantes paisajes: el reconocido río Virgin que corre entre las altas paredes de un cañón, acantilados escarpados que dan paso a vastos cañones de arenisca y senderos desafiantes que atraen a aventureros al desierto implacable.
Visitantes recorren el sendero de Angel’s Landing en el Parque Nacional Zion, en Utah, en 2025. Kayla Bartkowski/Getty Images.
David y Bernadette llegaron a la cima de Angel’s Landing, que desde hace tiempo es uno de los senderos más populares y exigentes del parque. La luz del sol comenzó a iluminar el paisaje y se quitaron las linternas frontales, les diría David a los detectives.
Él instaló su cámara con la intención de captar la silueta de Bernadette contra el amanecer mientras ella se situaba cerca del borde del escarpado acantilado. David tomó algunas fotografías del paisaje y esperó unos segundos para que cada imagen se expusiera del todo. Al notar que las mochilas aparecían en el encuadre, las recogió y se movió unos 1.5 a 3 metros, recordaría después ante los investigadores.
Entonces, un grito.
Cuando David se dio la vuelta, según relataría más tarde, Bernadette ya no estaba.
La llamada al 911 se recibió alrededor de las 6:20 a.m. David le dijo a los equipos de emergencia que su esposa había caído mientras hacían senderismo.
Bernadette, de apenas 29 años, fue declarada muerta.
Poco después, los detectives le preguntaron a David si alguna vez le había sido infiel a su esposa. Él respondió que no.
Ya se habían registrado caídas de excursionistas en Zion. Sin embargo, los accidentes en esa parte de Angel’s Landing eran poco frecuentes y sólo unos pocos casos, a lo largo de los años, se consideraron sospechosos o catalogados como suicidios.
No había otros testigos a quienes entrevistar.
Los investigadores concluyeron que la muerte de Bernadette fue un accidente.
Un cuantioso pago del seguro
Tantas personas quisieron asistir al servicio conmemorativo de Bernadette que fue necesario habilitar una sala adicional. Durante el funeral, David se sentó al otro lado de la iglesia, distante de los padres de Bernadette, junto a miembros de su grupo juvenil.
Richard y Laura sospechaban de la muerte de su hija. Creían que era una excursionista demasiado experimentada como para simplemente haberse caído, especialmente con la luz del amanecer iluminando el sendero.
Además, estaban los portazos, las llamadas de la adolescente del grupo juvenil de David y el cambio de la contraseña de la computadora. Pero Laura estaba devastada por el dolor y seguía viviendo en la casa de David, atrapada en un estado de depresión y miedo.
Con el tiempo, el impacto y la tristeza de Richard se transformaron en un deseo de venganza profundo. Tenía muchos amigos, pero a medida que pasaban los meses, su ira lo convirtió en alguien desagradable. Sus amigos dejaron de llamarlo.
Al darse cuenta de que no podían seguir así, los padres de Bernadette decidieron dejar el asunto en manos de Dios e intentar seguir adelante con sus vidas. Laura ya casi no veía a David en la casa. Con el tiempo, él se mudó y la familia de su difunta esposa perdió contacto con él.
En 2007, David recibió aproximadamente 567,439 dólares del seguro de vida y comenzó a llevar una vida llena de lujos: compró autos y pagó viajes para los integrantes de su grupo juvenil, informarían más tarde los investigadores.
Laura, según su propio testimonio, nunca recibió un centavo.
Al año siguiente, David dirigía un grupo juvenil en otra iglesia, bajo la supervisión del pastor Barry Diamond. Barry despidió a David después de recibir denuncias de que el líder juvenil organizaba fiestas para adolescentes, les ofrecía alcohol y les permitía apostar en su casa, según declararía más tarde ante las autoridades.
Pero pasarían años antes de que quedara claro que esas fiestas no autorizadas apenas rozaban la superficie de las graves acusaciones que David enfrentaría.
Un pastor hace una revelación explosiva
En 2022, un exintegrante de un grupo juvenil dirigido por David alertó a las autoridades de que David había utilizado su posición para “captar” (“groom”) a menores de edad, incluida una joven con la que mantenía una relación sexual cuando Bernadette murió, señalarían más tarde los investigadores.
Investigadores de la oficina del sheriff del condado de Washington, en Utah, identificaron a la joven como SH y la entrevistaron por teléfono, dejando constancia en un informe de que era necesario dar seguimiento al caso, pero nadie lo hizo. La investigación volvió a quedar archivada.
Luego, en octubre pasado, más de 19 años después de la caída de Bernadette, Barry Diamond, antiguo jefe de David, se comunicó con la oficina del fiscal del condado de Washington con una impresiónante acusación, según describirían más tarde los investigadores.
La muerte de Bernadette no fue un accidente, dijo el pastor. Creía que David la había empujado.
La investigadora Jessica Bate, teniente de la oficina del fiscal del condado, comenzó a trabajar en el caso. Habló con Diamond, quien durante años había intentado sin éxito que las autoridades investigaran a David, contaría más tarde Barry al Las Vegas Review-Journal.
Barry le habló a la investigadora sobre antiguos integrantes del grupo juvenil, ahora adultos, que durante muchos años se habían acercado a él para contarle historias sobre el comportamiento inapropiado de David. Algunos expresaron sentirse traumatizados.
“Los chicos”, como Diamond los seguía llamando, le tenían miedo a David entonces y aún le temen ahora.
Jessica comenzó a entrevistarlos.
Una y otra vez surgía el nombre de SH.
En diciembre, Bate entrevistó a SH. Y la historia que David había contado a los detectives años antes comenzó a desmoronarse.
Un teléfono, un apartamento y un presagio
SH le contó a Bate que conoció a David cuando tenía 14 años. Explicó que, con el tiempo, el pastor del grupo juvenil, que era unos nueve años mayor que ella, comenzó a prestarle más atención: un regalo, un abrazo, una mano sobre la rodilla.
Cuando SH cumplió 16 años, David la llevó a una cabaña en Brian Head, donde, según ella, tuvieron relaciones sexuales por primera vez, le dijo a la investigadora. La relación continuó durante años: en moteles por horas e incluso en la iglesia donde David trabajaba, afirmó.
La adolescente notó que Bernadette sospechaba. En una ocasión, recordó SH, Bernadette golpeó con fuerza la puerta de la iglesia buscando a David. Él le indicó a SH que le dijera a Bernadette que no estaba allí, afirmó.
David incluso le compró un teléfono para que pudiera llamarlo, contó SH en un relato que Bate confirmaría más tarde con registros telefónicos. Cuando SH cumplió 18 años, David le dijo que dejara la casa de su madre y se mudara a un apartamento que él alquilaba para que tuvieran un lugar donde mantener relaciones sexuales.
David nunca hablaba de un futuro con SH, salvo en una ocasión, cuando le dijo: “La única forma en que podían estar juntos era si Bernadette no estaba viva”, relató SH a Bate.
Esa frase quedó grabada en la memoria de SH durante años.
El 20 de agosto de 2006, un domingo, SH se reunió con David en la iglesia y le dijo que había conocido a un joven de su misma edad. Su relación tenía que terminar. Al día siguiente, David y Bernadette partieron hacia Zion.
Tras la caída de Bernadette, SH se encontró en la sala de la casa de David junto a otros integrantes del grupo juvenil, haciendo “shiva” —un término habitualmente asociado con una tradición judía de duelo—, porque así lo había pedido David, le contó a Bate.
Luego, entre dos y tres meses después de la muerte de Bernadette, SH y David “reanudaron una relación sexual”, le dijo a la investigadora. Después de que David fuera despedido como pastor en 2008, David y SH se casaron en una ceremonia privada para que él pudiera utilizar el seguro médico de ella, afirmó.
Dos años después, celebraron una boda pública.
El matrimonio terminó y, para 2014, ya se habían divorciado. En esa época, David dijo que “todo… lo que tuvieron durante su matrimonio provino del seguro de vida de Bernadette”, contó SH a Bate.
Un amanecer sospechoso
El sendero de Angel’s Landing en el Parque Nacional Zion. Mehmet Demirci/Redux.
A medida que la historia que David había contado a los investigadores comenzaba a desmoronarse, Jessica Bate comenzó a reunir más pruebas: registros telefónicos, notas electrónicas y manuscritas que Bernadette había escrito y los testimonios de agentes que estaban en el Parque Nacional Zion el día de su caída.
Otro agente comenzó a recopilar información adicional sobre el 22 de agosto de 2006. Utilizando datos de la NASA y otras bases de datos públicas, determinó que ese día el sol salió alrededor de las 6:54 a.m., más de media hora después de la llamada de David al 911. Debido al terreno escarpado del parque, el sol no habría sido visible en Angel’s Landing hasta incluso más tarde, indicó el agente.
La versión que David les había presentado a los detectives, en la que afirmaba que la luz del sol comenzaba a iluminar el lugar cuando él y su esposa llegaron a la cima, comenzó a perder credibilidad.
Luego, Bate se reunió con el superintendente del Parque Nacional Zion para revisar las muertes ocurridas cerca de Angel’s Landing desde la década de 1980 y descubrió que, de las 17 muertes documentadas, las únicas que ocurrieron aproximadamente en el lugar donde cayó Bernadette habían sido consideradas sospechosas o catalogadas como suicidios.
Bate recopiló sus hallazgos en una declaración jurada para sustentar una orden de arresto, que firmó el 16 de junio, y la oficina del fiscal del condado de Washington acusó a David de asesinato por la muerte de Bernadette y de fraude al seguro. Fue arrestado el 22 de junio e ingresado en el Centro de Detención del Condado de Clark.
Pero días después, cuando estaba a punto de comenzar la audiencia sobre su extradición, un juez hizo otra reveladora declaración ante el tribunal en el caso del ex pastor juvenil, que enfrentaba dos graves acusaciones.
Una sensación de cierre
Horas antes de que debiera comparecer ante el tribunal, agentes encontraron a David Vander Meer inconsciente en su celda, junto a una nota de suicidio y un testamento escrito a mano, informó la Policía de Las Vegas sin revelar el contenido. David fue trasladado a un hospital con lesiones que, según las autoridades, él mismo se había provocado, donde fue declarado muerto.
Jessica Bate dijo que no podía comentar sobre el caso hasta que se cerrara oficialmente. Pero ese mismo día, la investigadora llamó a Laura Gudenkauf para informarle sobre la muerte de David. Laura dijo que al principio sintió tristeza y luego alivio al darse cuenta de que no tendrían que enfrentar el calvario de un largo proceso judicial.
Richard Gudenkauf experimentó una mezcla de emociones. No esperaba sentir tristeza. La familia de David no merecía pasar por esto, explicó; son buenas personas. En cuanto a David, Richard esperaba que el debido proceso le diera tiempo para reflexionar sobre lo que le ocurrió a Bernadette, pero siente cierta satisfacción al saber que ya no está.
Barry Diamond, el ex pastor que ayudó a reabrir la investigación, se quedó sin palabras cuando Jessica le dio la noticia. En esta historia no hay ganadores, le dijo al Las Vegas Review-Journal, pero no se arrepiente de haber dado un paso al frente: Bernadette merece justicia.
Mientras tanto, dos semanas después, la causa y la forma oficiales de la muerte de David seguían pendientes. No fue posible contactar a su familia para obtener comentarios.
El caso que Bate presentó contra David no terminará en una condena, pero, tras un lento goteo de señales preocupantes a lo largo de los años —un mal presentimiento en un hermoso día de boda, una mano sobre una rodilla que permanecía más tiempo de lo debido, fiestas con adolescentes y llamadas de una estudiante—, los padres de Bernadette sienten que por fin encontraron claridad.
Esperan que la historia de su hija, ya fallecida, ayude a crear conciencia sobre los patrones que con tanta frecuencia pasan desapercibidos cuando un adulto que trabaja con menores de edad se aprovecha de su posición de autoridad.
Y, en medio de la avalancha de noticias sobre la muerte de David, esperan que la gente recuerde a Bernadette: la luz que irradiaba desde que era pequeña, su dedicación a la fe y toda la alegría que compartía con su hermosa voz.
creditos de las imagenes de este post: Deultimominuto.net




