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Con una serie de demandas, Trump se enfrenta a los medios de comunicación estadounidenses
El presidente electo de EE.UU., Donald Trump, ha asegurado en su primer encuentro con los medios después de las elecciones de noviembre que planea “corregir” a la “corrupta” prensa estadounidense, lo cual ha despertado alertas entre quienes defienden la libertad de prensa.
Antes de tomar posesión el 20 de enero, el empresario republicano de 78 años enfrentará un número sin precedentes de demandas judiciales por diversas razones, incluyendo casos de difamación.
Trump ya ha comenzado a intentar influir en los medios a su favor, seleccionando a personas de confianza para dirigir organizaciones de medios financiadas con fondos públicos y presentando demandas sin precedentes contra periódicos y empresas de encuestas. Para los observadores y analistas, esto indica un aumento en las tácticas de intimidación y censura.
– Indicadores de alerta –
Recientemente, Trump presentó una demanda contra la encuestadora Ann Selzer, el periódico Des Moines Register, y su compañía matriz Gannett por una encuesta que lo colocó incorrectamente en desventaja en Iowa el día de las elecciones.
Esta acción legal siguió al acuerdo de la cadena ABC de pagar $15 millones y costos legales para zanjar una demanda por difamación después que un periodista afirmara erróneamente que Trump había sido encontrado culpable de “violación”, en vez de abuso sexual.
Varios juristas consideran que ABC podría haber ganado de haberse defendido en juicio contra Trump.
Personal de ABC expresó su preocupación a otros medios sobre cómo su canal estaba estableciendo un precedente peligroso al ceder ante Trump, argumentando que esto podría incentivar a otros medios a someterse.
Además, los abogados de Trump han apuntado al reconocido periodista investigativo Bob Woodward por publicar entrevistas grabadas con el presidente, alegando que Woodward tenía permiso para grabarlas pero no para difundirlas.
Trump también demandó a CBS por editar, según él, una entrevista con su rival electoral Kamala Harris para beneficiarla, calificando este acto como “un intento flagrante de interferir en las elecciones presidenciales de EE.UU. de 2024”.
Charles Tobin, un experto en libertad de expresión, comentó a CNN que la demanda era “peligrosa y frívola”.
– El peligro de la autocensura –
Aunque Trump pueda perder en los tribunales, su predisposición a llevar a los medios a juicio “tiene un efecto paralizante”, dijo Melissa Camacho, profesora de Comunicación en la Universidad Estatal de San Francisco, a AFP.
Khadijah Costley White, profesora en la Universidad Rutgers, opinó que estas demandas podrían empujar a los medios hacia una cobertura más favorable hacia el presidente.
– Otras formas de control –
Trump también ha intentado controlar los medios a través de otros medios que no implican acciones legales.
Durante su primer mandato, hubo más de 300 días sin ruedas de prensa oficiales por parte del secretario de prensa de la Casa Blanca.
Sean Spicer, ex secretario de prensa de la Casa Blanca, sugirió en The Washington Times que se podría prescindir de reservar asientos para los medios tradicionalmente reconocidos en las ruedas de prensa.
Tales acciones sugieren una era de tensión continua y estrategias de control de prensa bajo la administración Trump, señalando un período desafiante para la libertad de prensa en EE.UU.
creditos de las imagenes de este post: Robertocavada.com




