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Bolsonaro presenta “lesiones leves” tras caer en su celda.
São Paulo.- El expresidente brasileño Jair Bolsonaro, en prisión por conspirar para dar un golpe de Estado, sufrió “heridas leves” tras caerse durante la madrugada de este martes en su celda y solicitó ser trasladado al hospital para someterse a pruebas, aunque el Tribunal Supremo rechazó esa solicitud.
El exmandatario informó a los agentes que lo custodian en la Superintendencia de la Policía Federal en Brasilia, donde cumple una pena de 27 años de prisión, que “había sufrido una caída durante la madrugada”, según indicó la institución en un comunicado.
Un médico de la Policía Federal lo evaluó y constató “heridas leves”, aunque no consideró necesario llevarlo al hospital.
No obstante, el líder ultraderechista pasó por una nueva evaluación de su médico particular, quien solicitó a las autoridades que lo trasladaran al hospital para “realizar exámenes”.
“Mi amor no está bien. Durante la madrugada, mientras dormía, tuvo una crisis, se cayó y se golpeó la cabeza con un mueble”, expresó la esposa del exgobernante, Michelle Bolsonaro, quien pidió orar por la salud de su marido.
La solicitud de transferencia del ex jefe de Estado (2019-2022) fue rechazada por el magistrado Alexandre de Moraes, de la Corte Suprema, quien no vio “ninguna necesidad” de permitir su hospitalización, teniendo en cuenta el informe médico.
El juez, no obstante, pidió a la defensa del exmandatario que aclare qué exámenes médicos considera necesarios, para evaluar si se pueden llevar a cabo dentro del sistema penitenciario.
Bolsonaro, quien cumple condena desde noviembre, estuvo internado en un hospital de Brasilia en la última semana de 2025 para someterse a cuatro intervenciones quirúrgicas.
La primera fue para corregir una hernia inguinal bilateral y las otras tres fueron para bloquear parcialmente los nervios del diafragma, con el fin de aliviar sus recurrentes crisis de hipo.
Bolsonaro, de 70 años, ha padecido episodios de mareos, hipo y vómitos, problemas que él y su entorno atribuyen a la puñalada que le asestó un enfermo mental en el abdomen durante un mitin de la campaña electoral de 2018.
El 11 de septiembre pasado, el expresidente fue condenado por el Supremo por “liderar” un complot para intentar “perpetuarse en el poder” tras perder las elecciones presidenciales de 2022 ante el actual jefe de Estado, el progresista Luiz Inácio Lula da Silva.
Desde finales de noviembre cumple su condena en la sede de la Superintendencia de la Policía Federal en Brasilia.
Sus abogados han solicitado en diversas ocasiones que se le conceda la prisión domiciliaria por motivos “humanitarios” ante su delicado estado de salud, pero, hasta ahora, el Supremo ha rechazado todos los recursos.
creditos de las imagenes de este post: Deultimominuto.net




