Economía
China aumentará su gasto en defensa en un 7 % este año.
Pekín.- China incrementará su gasto en Defensa un 7 % este año, alcanzando 1,91 billones de yuanes (277.000 millones de dólares), tras un aumento del 7,2 % en 2025, 2024 y 2023, en medio de destituciones en la cúpula militar por corrupción, según el informe presentado este jueves a la Asamblea Nacional Popular (ANP), al que EFE tuvo acceso.
El incremento fue anunciado durante la apertura de la sesión anual del Legislativo, donde el primer ministro, Li Qiang, presentó el informe de trabajo de su Gobierno, enfatizando la necesidad de «persistir en la dirección absoluta» del Partido Comunista Chino (PCCh) respecto al Ejército Popular de Liberación (EPL, Ejército chino).
Este menor crecimiento en la partida destinada a defensa se produce en paralelo al ajuste de la meta de crecimiento económico para la segunda economía mundial, fijada por Li entre «un 4,5 y un 5 %» para 2026, después de tres años en «torno a un 5 %».
Sacudida en la cúpula militar
La campaña anticorrupción en el estamento castrense se ha intensificado en los últimos meses con la caída de varios altos mandos.
En enero, fue destituido el exvicepresidente de la Comisión Militar Central (CMC, órgano dirigente de las Fuerzas Armadas), Zhang Youxia, una de las figuras más influyentes del Ejército, en un proceso que se suma a las investigaciones por presuntas violaciones disciplinarias en distintos cuerpos.
En los últimos años, también fueron apartados los exministros de Defensa Li Shangfu y Wei Fenghe, así como a responsables de la Fuerza de Misiles y del Estado Mayor Conjunto.
La semana pasada, la ANP eliminó sin explicaciones a nueve altos cargos militares de su lista de diputados, mientras que la Conferencia Consultiva Política (principal órgano consultivo del país) expulsó a tres generales de su comité permanente.
Las pesquisas también han alcanzado en los últimos meses a responsables de la Fuerza de Misiles, encargada del arsenal estratégico, y a mandos del Estado Mayor Conjunto.
Con estos movimientos, la CMC ha quedado reducida a solo dos de sus siete miembros originales, uno de los cuales es el presidente chino, Xi Jinping.
Modernización de las Fuerzas Armadas
Algunos analistas señalan que el presupuesto militar divulgado por las autoridades chinas no refleja la verdadera escala del gasto real en Defensa del país, que en los últimos años ha financiado una amplia modernización militar.
Recientemente, Pekín ha evidenciado este proceso con la entrada en servicio en noviembre del portaaviones Fujian, el tercero de su flota y el primero dotado de catapultas electromagnéticas, una tecnología que hasta ahora solo opera Estados Unidos.
El buque, diseñado y construido íntegramente en China, supone un gran avance respecto a los anteriores Liaoning y Shandong, y refuerza el objetivo de contar con seis portaaviones hacia 2035.
A ello se suman maniobras a gran escala en torno a Taiwán, cuya soberanía Pekín reclama, incluyendo ensayos con fuego real, simulacros de bloqueo y despliegues navales y aéreos en múltiples direcciones, así como el refuerzo de patrullas de la Guardia Costera en zonas sensibles del Estrecho.
Estos avances forman parte de la estrategia de modernización impulsada por Xi, quien ya en 2017 afirmó que China debía transformar sus Fuerzas Armadas en un «ejército de clase mundial» preparado para «luchar y ganar guerras».
Convulsiones internacionales
La propuesta de aumento del gasto militar chino se ha divulgado también tras los recientes ataques de EE.UU. e Israel contra Irán, que Pekín ha condenado, y ha criticado a Washington por «violar la soberanía» del país persa.
La Cancillería china instó a respetar la soberanía iraní y el derecho internacional, solicitó evitar un deterioro del conflicto y abogó por retomar la vía diplomática en la cuestión nuclear iraní.
China, estrecho socio comercial de Teherán, alertó además sobre el riesgo para la estabilidad regional y la seguridad energética.
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