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Estados Unidos buscará tranquilizar a las petroleras sobre las ventas privadas en Cuba ante la creciente crisis.
Fuente: Financial Post(Bloomberg) — La administración Trump busca tranquilizar a las empresas energéticas sobre la posibilidad de vender petróleo y combustible a compañías privadas cubanas, en respuesta a una renovada campaña de presión estadounidense que ha planteado advertencias sobre una crisis humanitaria en la isla.
El gobierno de Estados Unidos enfatizará que su prohibición energética solo se aplica a las ventas al gobierno comunista, presionando para inducir cambios en la isla caribeña de unos 10 millones de habitantes, según un funcionario estadounidense.
El presidente Donald Trump ha reavivado el impulso para derrocar el régimen de seis décadas en La Habana tras una redada en enero que capturó a Nicolás Maduro de Venezuela, uno de los mayores patrocinadores de Cuba.
Históricamente, casi todo el combustible importado a Cuba era adquirido por el Estado, siendo Venezuela y luego México las principales fuentes de petróleo. Estos suministros se han reducido debido a una cuarentena petrolera estadounidense en Venezuela y a la presión diplomática sobre otros aliados de La Habana en la región.
Sin embargo, las Naciones Unidas han advertido que la campaña estadounidense está teniendo “un impacto cada vez más severo” que afecta a hospitales, saneamiento público, suministro de agua y distribución de alimentos. El organismo internacional ha instado a todas las naciones a poner fin a las medidas económicamente coercitivas.
La escasez de gasolina también ha afectado la capacidad del gobierno para entregar alimentos, según informó la ONU a principios de este mes. En particular riesgo están las escuelas, residencias de maternidad y hogares de ancianos, “siendo los grupos más vulnerables desproporcionadamente afectados.”
Aunque el gobierno cubano ha comenzado a permitir que pequeñas y medianas empresas importen combustible bajo ciertas condiciones, están obligadas a hacer uso del combustible por sí mismas en lugar de revenderlo, y las cantidades han seguido siendo limitadas.
La destitución de Maduro puso fin a las exportaciones de petróleo venezolano al gobierno cubano, y la administración Trump ha utilizado la amenaza de aranceles para presionar a México a detener sus envíos.
Desde la destitución de Maduro, el Departamento de Estado ha enviado 9 millones de dólares en ayuda humanitaria a Cuba, que incluye raciones de emergencia, lámparas solares y otros bienes. Estados Unidos canaliza la ayuda a través de la Iglesia Católica para eludir al gobierno y llevarla directamente a los cubanos.
La medida para aclarar el alcance de las ventas legales de petróleo forma parte de un esfuerzo de la administración Trump para marcar una distinción entre el régimen cubano y el pueblo cubano, indicó el funcionario.
Las nuevas directrices estadounidenses para exportadores y reexportadores provendrán del Departamento de Comercio y del Departamento del Tesoro, según esta fuente. Se destacará que la venta de productos de combustible a empresas e individuos cubanos no requiere una licencia específica y está permitida según la ley vigente, explicó el funcionario.
El secretario de Estado Marco Rubio declaró a Bloomberg News en una entrevista a principios de este mes que el régimen comunista cubano necesitará otorgar a su pueblo libertades políticas y económicas para que Estados Unidos pueda aliviar la presión.
La Habana ha manifestado estar abierta a conversaciones con Estados Unidos, aunque aclara que su sistema de gobierno y economía no están en negociación.
—Con la ayuda de Jim Wyss.
creditos de las imagenes de este post: Robertocavada.com




