Política
Indonesia ahora sanciona con prisión el sexo extramarital y la difusión de noticias falsas
Un nuevo código penal entró en vigor en Indonesia, donde el sexo extramarital, la promoción de la apostasía y la difusión de noticias falsas ahora se castiga con penas de prisión, siguiendo una reforma de corte ultraconservador que ha sido criticada por expertos y organizaciones de derechos humanos.
El nuevo código, aprobado en diciembre de 2022, establece que quien mantenga relaciones sexuales con alguien que no sea su cónyuge “será castigado por adulterio con prisión hasta por un año”, mientras que quienes convivan como matrimonio sin casarse recibirán una pena de seis meses de encarcelamiento.
Para estos delitos, la Policía no puede actuar a menos que los considerados agresores sean denunciados por sus padres, hijos o parejas legales, lo que excluye a los turistas extranjeros en Indonesia, la nación con más musulmanes del mundo y la tercera mayor democracia del planeta. Bali, el destino por excelencia del archipiélago indonesio, recibió en 2025 a siete millones de visitantes internacionales.
El nuevo marco legal también estipula penas de hasta seis años de prisión para quienes difundan noticias falsas, sabiendo que lo son, si estas “causan disturbios o desorden en la sociedad”, permitiendo a la Policía detener a personas que el Gobierno considere desestabilizadoras en áreas como la política o la economía.
Asimismo, la incitación pública al ateísmo o a abandonar la religión conllevará castigos de hasta cuatro años de encarcelamiento, considerando si el promotor de la apostasía utilizó amenazas de violencia o cualquier tipo de fuerza.
El sistema contempla una pena máxima de tres años por “atacar el honor” del presidente o vicepresidente, quienes deben denunciar el ataque para que la Policía pueda actuar.
Aunque el artículo dice que la crítica por motivos de interés público no es delito, el texto preocupa a defensores de la libertad de expresión por posibles acciones contra la prensa independiente.
El código ratifica castigos contra la promoción del comunismo y crea una pena de hasta 18 meses de prisión contra aquellos que dicen poseer poderes sobrenaturales y usarlos para causar daños a terceros.
El nuevo código fue duramente criticado tras ser aprobado en 2022 por organizaciones de derechos humanos como Amnistía Internacional (AI) y Human Right Watch (HRW), y su entrada en vigor ha desatado un nuevo escrutinio.
El experto en Derecho Penal Abdul Fikar Hadjar, profesor de la Universidad de Trisakti, remarcó la importancia de que la sociedad “actúe con valentía para luchar contra las fuerzas del orden” cuando estime que los representantes del Estado están abusando de sus poderes.
En este sentido, recordó que los ciudadanos pueden presentar demandas ante el Tribunal Constitucional para solicitar la anulación de ciertas normas, siempre que estas contradigan principios fundamentales o derechos humanos.
El país, de tradición secular y pluralista, como recoge su ideología fundacional -llamada “Pancasila”, establecida tras su independencia de los Países Bajos en 1945-, afronta un auge de la religiosidad y de los movimientos islamistas.
Numerosas organizaciones de derechos humanos condenan la “islamización” del país, que había superado el periodo oscuro de la dictadura de Suharto (1967-1998).
Frente a las críticas, el Ministro de Interior y Justicia, Yusril Ihza Mahendra, destacó en un comunicado que este nuevo enfoque amplía las penas alternativas como el servicio comunitario, “incluyendo un énfasis en la rehabilitación médica y social para consumidores de drogas con el fin de reducir el hacinamiento en las instituciones penitenciarias”.
Sobre el castigo al sexo extramarital, subrayó que se ha establecido la necesidad de la denuncia de un familiar para procesar este tipo de delito y con ello, dijo, “evitar la excesiva intervención estatal en el ámbito privado”.
creditos de las imagenes de este post: Robertocavada.com




