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Japón prevé un futuro prometedor para sus paneles solares flexibles.
Japón está realizando una fuerte inversión en un nuevo tipo de panel solar flexible y ultrafino, con el que espera cumplir sus metas de energías renovables y desafiar la hegemonía china en el sector.
Los paneles plegables de perovskita son ideales para Japón, un país montañoso con pocas áreas planas para las granjas solares tradicionales.
Un componente clave de estos paneles es el yodo, del cual Japón es el segundo productor mundial, solo detrás de Chile.
No obstante, enfrenta desafíos: los paneles de perovskita contienen plomo tóxico y, por el momento, generan menos energía y tienen una vida útil más corta que los de silicio.
Con la meta de cero emisiones netas para 2050 y el deseo de romper la supremacía solar china, las células de perovskita son “nuestra mejor opción para alcanzar la descarbonización y la competitividad industrial”, comentó en noviembre el ministro japonés de Industria, Yoji Muto.
“Debemos conseguir su implementación en la sociedad a toda costa”, expresó.
El gobierno ofrece generosos incentivos a la industria, incluyendo un subsidio de 157.000 millones de yenes (1.000 millones de dólares) al fabricante de plástico Sekisui Chemical para producir suficientes paneles solares de perovskita que generen 100 megavatios para 2027, cifra suficiente para 30.000 hogares.
Para 2040, Japón espera instalar suficientes paneles de perovskita para generar 20 gigavatios de electricidad, equivalente a 20 reactores nucleares.
Esto ayudará a Japón a alcanzar su objetivo de cubrir el 50% de su demanda eléctrica con fuentes renovables para 2040.
– Techo de silicio –
Se espera que la energía solar, ya sea con paneles de perovskita o de silicio, cubra el 29% de la demanda energética en ese plazo, un considerable incremento desde el 9,8% de 2023.
“Para aumentar la cantidad de energía renovable y alcanzar la neutralidad de carbono, es fundamental movilizar todas las tecnologías disponibles”, afirmó Hiroshi Segawa, especialista en tecnología solar de la Universidad de Tokio.
“Los paneles solares de perovskita pueden ser fabricados localmente, desde las materias primas hasta la instalación. Así, pueden contribuir significativamente a la seguridad energética y económica”, explicó a AFP.
China controla actualmente más del 80% de la cadena mundial de suministro solar, desde la producción de componentes clave hasta los módulos de ensamblaje.
Los paneles solares de silicio están formados por obleas delgadas convertidas en células que generan electricidad.
Estos deben ser protegidos por vidrio reforzado y marcos de metal, lo que les añade peso.
En cambio, los de perovskita se fabrican con ingredientes como yodo y plomo, que se imprimen sobre superficies de película o láminas de vidrio.
El resultado puede tener un grosor de un milímetro y su peso es una décima parte de una celda solar convencional de silicio.
Su flexibilidad permite instalarlos en superficies irregulares y curvas, algo esencial en Japón, donde el 70% del territorio es montañoso.
– Nuevos proyectos –
Estos paneles están siendo incorporados a varios proyectos, como un edificio en construcción de 46 pisos en Tokio y un estadio de béisbol en la ciudad de Fukuoka.
La firma electrónica Panasonic trabaja en integrar perovskita en sus ventanales.
Esto permitirá generar energía en el lugar donde se utiliza, reduciendo la dependencia de la red eléctrica nacional, indicó Kaneko.
A pesar del optimismo, los paneles de perovskita aún están lejos de ser producidos en masa.
Son menos eficientes que los de silicio y su vida útil es de solo una década, en comparación con los 30 años de las unidades convencionales.
El plomo tóxico que contienen exige un tratamiento especial antes de ser desechados.
Sin embargo, la tecnología avanza rápidamente. Algunos prototipos están cerca de alcanzar la capacidad de los paneles de silicio y su durabilidad podría llegar a ser de 20 años pronto.
El profesor Segawa estima que Japón podría alcanzar una capacidad de 40 gigavatios de perovskita para 2040, y esta tecnología podría acelerar la integración de energía renovable en otras regiones.
“No debemos pensar solo en términos de silicio o perovskita. Debemos enfocarnos en cómo maximizar nuestra capacidad de utilizar energía renovable”, concluyó Segawa.
creditos de las imagenes de este post: Robertocavada.com




