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La brigada médica cubana continúa desempeñando un papel crucial en Trinidad y Tobago a pesar de las presiones – RC Noticias
A medida que Trinidad y Tobago reconsidera la contratación de profesionales de la salud cubanos debido a las presiones de Estados Unidos, la brigada médica cubana continúa su labor en el país, con algunos médicos apoyando ahora también a los migrantes venezolanos.
Los médicos y enfermeros cubanos han sido, durante décadas, una parte esencial del sistema público de salud de Trinidad y Tobago, cubriendo silenciosamente las necesidades en comunidades rurales desatendidas como Princes Town y Siparia, así como en centros de salud colapsados como el Hospital General de San Fernando.
Su papel se hizo especialmente evidente durante la pandemia de Covid-19, cuando los médicos cubanos reforzaron los servicios de atención primaria en medio de una presión sin precedentes.
Esa contribución sigue siendo significativa hoy, a pesar de que la renovación de 58 contratos de trabajadores médicos cubanos, en su mayoría enfermeros, está bajo revisión, según confirmó recientemente el ministro de Salud trinitense, Lackram Bodoe.
A pesar de la incertidumbre sobre la renovación de sus contratos, que vencen el próximo junio, algunos profesionales continúan ofreciendo atención médica de forma voluntaria, ampliando su labor más allá de sus asignaciones formales para servir a comunidades vulnerables.
Atención médica gratuita alos migrantes venezolanos
En los pueblos costeros del sur de Trinidad, Cedros e Icacos, este compromiso se hace evidente en la labor de la doctora cubana Cristina Benítez, quien brinda atención médica gratuita a migrantes venezolanos.
Muchos de sus pacientes, según ha contado a EFE, evitan los hospitales públicos por temor a su estatus migratorio, lo que los hace depender de iniciativas como la suya.
“Dios me dio este propósito: ser doctora. Dondequiera que vaya, sea rico o pobre, estaré allí ayudando a quienes me necesiten”, afirmó.
Su trayectoria con la brigada médica cubana abarca décadas y varios países, incluyendo Guatemala y Bolivia, donde trabajó en regiones remotas, pero su dedicación profesional ha tenido un costo personal.
Ahora, a sus 62 años, Benítez se emociona al hablar de su familia en Cuba, donde las sanciones de Estados Unidos y la escasez de combustible han dificultado cada vez más el acceso a necesidades básicas.
La Administración del presidente estadounidense Donald Trump también ha contribuido a socavar la brigada médica cubana, fuente vital de ingresos para La Habana.
Las presiones de Washington, que considera estas misiones “trabajo forzado”, han obligado a muchos países caribeños a cancelar el programa o a realizar cambios en la contratación.
Una labor fundamental pero poco reconocida
Dentro del sistema de salud de Trinidad y Tobago, los profesionales cubanos afirman que sus contribuciones son sustanciales, con largas jornadas y mayores responsabilidades, pero que a menudo no reciben suficiente reconocimiento.
“Agradecemos la oportunidad de trabajar aquí, pero enfrentamos muchos desafíos y a menudo asumimos más trabajo que otros, sin que se nos reconozca”, dijo a EFE, bajo anonimato, un médico cubano.
Similarmente, una enfermera cubana explicó que a los profesionales migrantes, incluidas las de Cuba y Filipinas, frecuentemente se les asignan tareas adicionales en entornos hospitalarios ya sobrecargados.
El historiador Jerome Teelucksingh, de la Universidad de las Indias Occidentales, comentó a EFE que el programa médico cubano sigue desempeñando un papel clave, especialmente en áreas de atención especializada.
“Estos profesionales cubren áreas críticas como pediatría, oncología y cardiología. Su presencia ha sido importante, sobre todo donde hay escasez de personal”, aseguró.
Al mismo tiempo, destacó la necesidad de un equilibrio, abogando por una mayor inversión en la formación de médicos locales sin desatender los beneficios de la cooperación internacional.
El apoyo a la brigada médica cubana también proviene de la diáspora. Yordanka La Rosa, maestra cubana residente en Trinidad desde hace dos años, elogió la dedicación y la proyección global del personal de salud cubano.
La Rosa insistió en que los profesionales cubanos “trabajan incansablemente y no siempre se les reconoce”: “Muchos países del Caribe se benefician de su servicio y eso no debe olvidarse”.
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creditos de las imagenes de este post: Robertocavada.com




