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La moneda española más valiosa se subasta nuevamente en Suiza para intentar establecer nuevos récords.
Ginebra.- El centén segoviano de 1609, una inmensa moneda de oro de la era de Felipe III que en 2009 se convirtió en la más cara de la numismática española al subastarse por 800.000 euros, vuelve a estar disponible en Ginebra, con un precio de salida de dos millones de francos (2,17 millones de euros).
La firma Numismatica Genevensis, que mostró a EFE esta y otras monedas que subastará el próximo 24 de noviembre en el Hotel Mandarin Oriental de la ciudad suiza, confía en que la subasta genere interés entre coleccionistas y que la moneda supere su propio récord, e incluso el de la más costosa de Europa Occidental.
Esa segunda marca es actualmente poseída por una moneda de 100 ducados de 1629, acuñada en el Sacro Imperio Romano Germánico en tiempos del emperador Fernando III y vendida por 1,95 millones de francos (2,11 millones de euros).
Metáfora del poder hispano
El centén segoviano, del que solo se conoce el ejemplar que será subastado, tiene un peso de 339,35 gramos, lo que la convierte en la mayor moneda de oro del siglo XVII, una época en la que España exhibía con estas acuñaciones “su opulencia y supremacía, respaldada por las riquezas del Nuevo Mundo”, según señala Numismatica Genevensis.
“Es un verdadero privilegio que haya sobrevivido hasta la fecha, ya que frecuentemente estos grandes objetos de oro se pierden en periodos de disturbios socialopolíticos,” explicó a EFE el presidente de la firma numismática, Frank Baldacci.
“Estamos ante una moneda excepcional de oro, históricamente monumental, que tiene todo lo necesario para que probablemente su precio rompa récords,” enfatizó.
La moneda formó parte de la colección Caballero de Yndias, una de las más reconocidas en el ámbito numismático hispano, reunida por un coleccionista de origen vasco que habitaba en Cuba y que fue subastada en 2009 en Barcelona por la casa Áureo & Calico.
Un comprador suizo la adquirió en ese momento, luego pasó a otro propietario -la identidad de ambos se mantiene en el anonimato- y ahora volverá a subastarse junto a otras cuatro monedas destacadas acuñadas en la ceca de Segovia, una de las casas reales de moneda más importantes del siglo XVII.
Segovia, una ceca de prestigio
Según Numismatica Genevensis, la ceca segoviana fue fundada por Felipe II, quien, a través de su primo, el archiduque Fernando II, logró atraer a la ciudad castellana a ingenieros de la que entonces se consideraba la mejor ceca de Europa, ubicada en el Tirol austríaco.
La casa de moneda segoviana, construida sobre un antiguo taller de papel, terminó creando “las más hermosas monedas que el mundo haya visto”, asegura Numismatica Genevensis, recordando que el origen de la moneda se hace evidente por el pequeño acueducto que adorna su anverso.
El centén, cumbre de la tecnología de acuñación alcanzada en Segovia, nunca estuvo destinado a ser utilizado como una moneda convencional, más bien fue presentado por los Austrias como un regalo diplomático que simbolizara su prestigio.
Su valor de 100 escudos equivale a varios años de salario de un trabajador, y teóricamente con ella se podrían haber comprado dos o tres mulas, un animal muy valorado en la época.
En 1633, ya durante el reinado de Felipe IV, se acuñó una segunda serie de centenes, y uno de ellos pertenece al Museo Arqueológico Nacional, que lo ha exhibido en diversas exposiciones.
El récord mundial de la moneda más cara en una subasta lo tiene, por ahora, una moneda de 20 dólares acuñada en Estados Unidos en 1933, que alcanzó en 2021 un valor de más de 18 millones de dólares (15,4 millones de euros).
creditos de las imagenes de este post: Robertocavada.com




