Economía
Rusia y Bielorrusia llevan a cabo ejercicios militares.
Bielorrusia y Rusia han comenzado ejercicios conjuntos para practicar el uso de armas nucleares desplegadas en territorio bielorruso, un evento que generó la condena inmediata de Ucrania y reavivó las tensiones en el flanco oriental de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
El Ministerio de Defensa de Bielorrusia confirmó el inicio de los ejercicios, que incluirán unidades de misiles y aviones de guerra. “Durante el ejercicio, en colaboración con el lado ruso, se practicará la entrega de municiones nucleares y su preparación para uso,” declaró el ministerio en un comunicado. Subrayaron que las maniobras no están dirigidas contra ningún tercer país y no representan una amenaza para la seguridad regional.
Los ejercicios se centrarán en el desplazamiento encubierto de fuerzas a grandes distancias, así como en las tácticas para el empleo de tropas y equipos en diferentes áreas del país, según el mismo comunicado.
El presidente bielorruso Alexander Lukashenko aceptó en 2023 —un año después de la invasión rusa a Ucrania— albergar misiles nucleares tácticos de Moscú en Bielorrusia. En diciembre, Rusia anunció que su nuevo sistema de misiles de alcance intermedio Oreshnik, con capacidad nuclear, comenzó a operar en el país.
Cazas Sukhoi Su-30SM rusos realizan vuelos durante los ejercicios militares conjuntos Rusia-Bielorrusia “Zapad-2025” cerca de Borisov, Bielorrusia, el 15 de septiembre de 2025.
El presidente ruso Vladimir Putin ha afirmado que Moscú mantiene el control sobre el uso de esas armas, aunque permitirá a su aliado seleccionar los objetivos en caso de un conflicto. En 2024, el Kremlin publicó una doctrina nuclear revisada que colocó a Bielorrusia bajo el paraguas nuclear ruso.
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El Oreshnik —que en ruso significa avellano— ha sido usado en su versión convencional contra instalaciones en Ucrania en dos ocasiones: en noviembre de 2024 y enero de este año. Putin ha afirmado que los múltiples proyectiles del sistema pueden alcanzar velocidades de hasta Mach 10, son imposibles de interceptar y que varios de ellos en un ataque convencional podrían ser tan devastadores como un golpe nuclear. Los misiles de alcance intermedio tienen un rango de entre 500 y 5,500 kilómetros; este tipo de armamento estuvo prohibido por un tratado de la era soviética que Washington y Moscú abandonaron en 2019.
El Ministerio de Defensa de Bielorrusia confirma la participación de misiles y aviones de guerra en los ejercicios nucleares anunciados junto a Rusia.
La Cancillería ucraniana condenó los ejercicios y exhortó a los aliados occidentales a aumentar las sanciones contra Rusia y Bielorrusia. “Al convertir a Bielorrusia en su plataforma nuclear junto a las fronteras de la OTAN, el Kremlin está legitimando de facto la proliferación de armas nucleares en todo el mundo y sentando un precedente peligroso para otros regímenes autoritarios,” advirtió el ministerio.
La semana pasada, el presidente ucraniano Volodimir Zelensky había alertado que Moscú busca involucrar más a Bielorrusia en la guerra y que evalúa lanzar un ataque desde ese territorio contra el norte de Ucrania o contra un país miembro de la OTAN. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, desmintió esas acusaciones el lunes: “Tal declaración no es más que un intento de mayor incitación destinado a prolongar la guerra y escalar las tensiones”, declaró.
Las maniobras militares priorizan el desplazamiento encubierto de fuerzas y el cálculo para el empleo táctico de tropas y equipos en distintas regiones del país.
Lukashenko ha gobernado Bielorrusia —una nación de 9.5 millones de habitantes— durante más de tres décadas. Su gobierno ha sido objeto de repetidas sanciones occidentales por la represión de los derechos humanos y por haber permitido a Moscú usar su territorio para la invasión de Ucrania en febrero de 2022.
La líder opositora bielorrusa Sviatlana Tsikhanouskaya criticó los simulacros y afirmó que el despliegue de armas nucleares rusas “ha convertido a Bielorrusia en un blanco”. “Lukashenko ha convertido a Bielorrusia en una plataforma para las amenazas rusas, pero los bielorrusos no necesitan estas armas,” declaró a The Associated Press. “Solo una Bielorrusia libre se convertirá en una fuente de seguridad, no de chantaje nuclear, en Europa,” agregó.
La semana pasada, Putin también anunció que Rusia desplegará su nuevo misil nuclear Sarmat antes de que concluya el año y que Moscú continuará modernizando sus fuerzas nucleares.
creditos de las imagenes de este post: Deultimominuto.net




