Internacionales
Video: Manuel Cuesta Morúa, líder opositor cubano: “El 90% de la población desea cambios”
El opositor cubano Manuel Cuesta Morúa está convencido de que “el 90 %” de su país “quiere cambios” y ésa es, a su juicio, la base de una transición con “soberanía” hacia la democracia, guiada “desde dentro” y “en el centro”, sin intervenciones externas ni actores “extremos”.
En entrevista con EFE, aboga por salir de la “trampa geopolítica” en la que el Gobierno cubano ha instalado al país, aunque “desafortunadamente” no ve al Ejecutivo preparado para negociar “fundamentalmente, con los cubanos y, por supuesto, también con EE.UU. y la comunidad internacional”.
“Escuchando lo que dicen, no parecen listos y preparados para esa conversación”, dice el recién elegido presidente del Consejo para la Transición Democrática en Cuba (CDTC), la principal plataforma opositora en la isla.
Con respecto a una posible negociación entre los Gobiernos de Cuba y EE.UU., agrega que aunque algunos sectores del poder en La Habana puedan tener “el suficiente pragmatismo” para buscarla, no cree que esa postura sea la mayoritaria internamente, debido a su falta de “visión de Estado” y “responsabilidad”.
Tampoco piensa que en La Habana pueda suceder lo mismo que en Caracas, donde Estados Unidos aprovechó diferencias internas para dar un golpe de mano con la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y forzar cambios políticos y económicos en el país.
Cuesta Morúa no percibe en Cuba “una fisura” entre “facciones del poder” ni tampoco personas en el Gobierno que puedan liderar una nueva agenda: “No veo absolutamente una Delcy Rodríguez en la realidad cubana, en la élite cubana”.
El papel de Washington, en su opinión, debe ser de acompañamiento, respetando la “soberanía” nacional cubana.
“Si se abre una mesa de negociaciones entre cubanos, pues (que EE.UU.) la apoye, la estimule, y haga todo lo necesario para que ese proceso llegue a buen puerto”, recomienda.
Mirando el ejemplo de Caracas, Cuesta Morúa pide a la oposición cubana no ceder autonomía a Estados Unidos: “Lo que demuestra ahora mismo Venezuela es que los que apostaron más fuertemente por una transición cediendo soberanía están fuera del juego de la transición”.
“Definitivamente la intervención en Venezuela demuestra que desde el exterior no se puede definir el juego democrático en un país”, señala.
Considera que se debe buscar una transición democrática desde “el centro”, lo que implica “mantener ciertas estructuras existentes en el país” y “buscar ciertos pactos con aquellos que están en el poder que entienden que hay que abrirse y gradualmente establecer mecanismos para llegar a la democracia”.
Ahogar a Cuba
El líder opositor también es crítico con la apuesta de Washington por impedir con sucesivas medidas que llegue petróleo y combustibles a Cuba, que necesita importar dos tercios de sus necesidades energéticas.
“Esa táctica de ahogar a Cuba no creo que conduzca al puerto ni a la dirección que nosotros creemos que debe tomar el país. Provocar un estallido solo fortalece la maquinaria represiva del Estado”, advierte este opositor que teme “una situación humanitaria peor” que el actual “colapso general”.
También rechaza la posibilidad de una intervención militar, porque “no respondería a las grandes demandas” de los cubanos “de democratizar el país”, conformando un “Estado de derecho” con pleno “respeto a los derechos humanos”.
Cuesta Morúa aboga por una “salida humanitaria”.
“Ese mensaje es mucho mejor, al mismo tiempo que ejercer una presión política y diplomática en la dirección más adecuada, que es la de liberar presos políticos, establecer una mesa de negociación con los cubanos y abrir la economía”.
En este punto, critica también las respuestas belicistas del Gobierno cubano: “Enfrascarse en una guerra no va a resolver los problemas del país. Podemos terminar con una aventura épica, pero se destruirá una nación y la nación merece ser recuperada”.
Su optimismo, a pesar de todo, proviene del “consenso tácito” en la población general de que Cuba “no puede seguir por el rumbo que va”.
“El país tiene que abrirse y esa es mi esperanza, ese es mi optimismo, que trato de transmitir a la comunidad internacional”, explica.
“Quizás no tengamos toda la fortaleza que tiene una sociedad civil madura. Es verdad. Quizás no estemos habituados a todos los mecanismos que utilizan las democracias para resolver sus conflictos internos. Eso también es cierto. Pero sí hay una esperanza dentro de la sociedad cubana de que el país debe cambiar”, argumenta.
creditos de las imagenes de este post: Robertocavada.com




